Cada película de Christopher Nolan es casi una obra maestra, sin embargo esta adaptación del poema mítico no ha llegado a tal descripción. La Odisea es una historia harta conocida que poco puede sorprender a quien está familiarizado con ella. La historia de Odiseo (llamado Ulises en otras traducciones) es una aventura apoteósica y maravillosa que juega con la espectacularidad de sus imágenes (tanto mentales en el libro como visuales en la pantalla) y cuyo motor emocional se encuentra en su héroe, Odiseo, quien realiza un viaje de vuelta a casa no sólo espacial sino también personal. Es ese segundo viaje, su aprendizaje y transformación, el que conecta emocionalmente al receptor (espectador, escritor u oyente) con la historia. Nolan muestra ese segundo viaje a través de los diálogos de sus personajes pero sin transmitir las emociones que experimenta y sufre Odiseo y su tripulación y, por tanto, sin que el espectador empatice con su viaje emocional, el cual se desvela en su tramo final m...